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Se relacionan egresados de la UAM con internos de Centros de Rehabilitación Psicosocial

ESTUDIANTES-UAM

Alí Espinosa Vargas, Miguel Ángel Ramírez Reyes y Nahúm Román Mendoza Roldán, integrantes del colectivo Xoxoktli –verde, en náhuatl– recibieron el pasado 27 de enero el Premio de la Juventud Ciudad de México 2011, en la categoría Mérito cívico, ambiental y de labor social, que confiere el Gobierno del Distrito Federal (GDF).

La historia comenzó a escribirse en noviembre de 2010, cuando el biólogo Espinosa Vargas, egresado de la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), impartía talleres de hidroponía, técnica utilizada en el cultivo de plantas con soluciones minerales en vez de suelo agrícola, en casas de la cultura capitalinas.

El joven encontró eco a su iniciativa en instancias de la Subsecretaría de Sistema Penitenciario del Distrito Federal, de tal suerte que los talleres fueron más tarde ofrecidos en centros del ramo.

El maestro Salvador Montero, director ejecutivo de Trabajo Penitenciario, le planteó "el reto es que capacites a enfermos mentales en la producción de cultivos hidropónicos de hortalizas. Si lo puedes hacer, te daremos la oportunidad de trabajar" en instalaciones del sector penal.

Al aceptar el desafío acudió al Centro Varonil de Rehabilitación Psicosocial para conocer el ambiente con los internos. "Realmente terminas relacionándote porque te conviertes en un profesor que transmite conocimientos y siempre estableces acercamiento con los alumnos".

El proyecto se consolidó de manera paulatina. Sin percibir salario alguno, Espinosa Vargas obtuvo resultados halagadores: "logramos cosechar hortalizas de calidad y demostramos que la hidroponía contribuye a la rehabilitación de los enfermos mentales, además de ser una terapia ocupacional excelente y una forma de autoempleo dentro del centro".

Una vez apuntalado el programa, el ex alumno de la UAM recibió otra propuesta del maestro Montero: ampliar el proyecto a la rehabilitación de las áreas verdes de los centros penitenciarios, una misión que debía realizarse con animales. "Quiero que construyamos celdas solares y se capte el agua de la lluvia", le indicó el funcionario.

Ante la magnitud del ofrecimiento, Espinosa Vargas incorporó al proyecto a Ramírez Reyes, médico veterinario zootecnista por la Unidad Xochimilco, y a Mendoza Roldán, biólogo egresado de la UNAM.

El colectivo Xoxoktli trabaja para el Sistema Penitenciario del Distrito Federal en la impartición de talleres y cursos a adolescentes, jóvenes y adultos, tanto hombres como mujeres, en tres rubros. La rehabilitación y la creación de zonas verdes mediante la producción de cultivos orgánicos: hortalizas, plantas medicinales, aromáticas, ornamentales, lombricomposta e hidropónicos.

Actividades relacionadas con el cuidado de especies animales a partir de una perspectiva terapéutica, productiva y de educación medioambiental. Y la edificación ecológica con el desarrollo de sistemas o mecanismos autosuficientes de energía y recursos renovables, por ejemplo fotoceldas para captación de luz solar y aerogeneradores eólicos.

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